aventura - noche y día - cultura
Aguafuertes de temporada
fotografía © Darío Szulewicz
Mina Clavero marca la tendencia del verano en el Valle de Traslasiera; la localidad es visitada año tras año por miles de turistas que buscan en la tranquilidad de la villa una opción para descansar de la rutina y a la vez divertirse. Ya sea en familia o con amigos, la idea es pasarla bien en un marco seguro y agradable.

En cada lugar se respira verano, son otros aires los que invaden cada rincón. Tanto de día como de noche las alternativas se multiplican.

Los lugares elegidos en plena temporada son indudablemente los balnearios de la localidad; los más osados se animan a un clavado desde las piedras que encajonan el río. Quienes prefieren el sosiego al vértigo y la adrenalina optan por descansar en la playa y disfrutar el sol sin sobresaltos.

Caminando por la playa pueden verse también numerosas familias que encuentran en este sitio el lugar ideal para el relax y la tranquilidad. Sus hijos tienen suficiente espacio para jugar en el agua.
Salvo excepciones la bebida elegida para pasar el día en el río es el mate: amargo, con edulcorante, dulce, tereré, en ocasiones acompañado por pastelitos ofrecidos por los vendedores que trajinan las playas.

Cuando el sol se pierde, comienza de a poco la peregrinación. La playa va quedando desierta y en la costanera del río se arremolinan los vehículos de quienes empiezan a alejarse del lugar.
¿Qué comemos?

La oferta gastronómica de Mina Clavero es amplia y para todos los gustos, en los distintos restaurantes o restobares pueden degustarse platos típicos: chivito, locro, pejerrey, trucha, parrillada y pastas caseras con hongos de la zona. Pero también hay mariscos, minutas, comida mexicana y platos de la cocina oriental.

Para acompañar la comida de los niños: gaseosa o agua saborizada. Para los más jóvenes la cerveza es el complemento ideal de la picada previa a la cena o el trago que acompaña sus salidas nocturnas, mientras que los adultos eligen un buen vino blanco o tinto de acuerdo a la ocasión.

El helado es una buena alternativa luego de una tarde en la playa, deleite de grandes y chicos quiénes encuentran una amplia gama de sabores, tamaños y formas acordes a su antojo.

Una rutina de placer

Para quienes vacacionan en familia el día comienza temprano, las opciones son: recorrido por los distintos circuitos turísticos, pasar allí el día y retornar bien entrada la tarde. O bien, un paseo por el centro, algunas compras y luego decidir el lugar propicio donde almorzar.

Otros prefieren pasar por el supermercado, comprar lo necesario y disfrutar el resto del día en el río. En tanto que quiénes dejan el sol hasta después de la siesta eligen descansar una vez finalizado el almuerzo y luego buscar refugio en alguno de los tantos balnearios locales.

Si bien las cristalinas aguas de Mina Clavero constituyen uno de sus tesoros naturales más buscados, no puede dejar de mencionarse a quienes prefieren la quietud de una piscina de complejo al movimiento del río.
El sol se apaga, Mina Clavero se enciende

Sea donde sea que la tarde transcurra, cuando el sol cae, el centro estalla. Los niños corretean e insisten en entrar a los juegos, los adolescentes se arremolinan en los cibers, los jóvenes se reúnen en los bares de onda; otros en cambio recorren la feria artesanal o deambulan en busca de algún souvenir para llevarse de recuerdo.
Es que la jornada no termina cuando el sol se esconde: los bares, restoranes y confiterías son la cita obligada. Para los más jóvenes lo ideal es hacer un pre-dancing en algún bar, tomar algo y después de medianoche concurrir al boliche.

El casino abre sus puertas y hombres y mujeres dejan correr sus apuestas. Las máquinas tragamonedas son otro atractivo que noche tras noche congrega a numerosos fanáticos de las coincidencias.
La diversión nocturna es también espectáculos y teatro. En este sentido, con una nutrida cartelera, Mina Clavero constituye la segunda plaza teatral de la provincia. Humor, comedia, música, revista, ballet, títeres... Todas las noches un espectáculo diferente.

Cuando la noche se recuesta en la desordenada línea que trazan las sierras y los primeros rayos del sol aparecen, el nuevo día renueva el desafío de seguir en marcha.

Mina Clavero no duerme, se vive a cada instante y de muchas y diversas maneras.

subir